martes, 5 de abril de 2016

DEMOCRACIA LIBERAL
En América Latina crecientemente se va abriendo paso un modelo de democracia ene l que el dictado de la mayoría establece no sólo la ley, sino “la buena ley”. No es la democracia de las libertades ni de la abierta compulsa de pareceres diversos. Tampoco la del estado de derecho q009ue fija reglas estables de juego, para todos. Ni la que garantiza la alternancia en el poder, la renovación de mentalidades y estilos, la formación de cuadros nuevos. La democracia aglutinante, dialogante y concertante. No, no lo es.
Ante tan amplios márgenes de acción
y obligación no es difícil suponer el carácter totalitario que puede tomar una democracia con tanto contenido. Según esta definición en nombre del interés general, la democracia puede sacralizar prácticamente cualquier política en tanto tenga el sustento del respaldo de una mayoría. Si los elegidos por mayoría pueden representar y llevar a cabo la voluntad general bastaría solamente eso, es decir, la suma de voluntades del mayor número, para legitimar sin acciones.
No todas las democracias ofrecen las mismas condiciones para un orden social donde prevalezcan las libertades individuales e incluso, el estado de derecho. La redefinición minimalista de la democracia admite incluso regímenes que coaccionan directamente la libertad. Sólo el tipo específico de democracia denominado “democracia liberal” puede sostener la consistencia entre libertar y democracia, cuyos rasgos fundamentales quedan perfectamente sintetizados en lo que Ralf Dahrendorf consideraba que debía estar en el ámbito de lo permitido por una democracia.
a) El cambio de los encargados del gobierno a través de procedimientos pacíficos y objetivos, sin conflictos ni violencia.
b) El control permanente a los que ejercen el poder, a través del sistema de pesos y contrapesos y el examen de las normas por parte de los parlamentos y otras instituciones que canalizan la representatividad del pueblo.
c) La introducción de las demandas, intereses y preferencia en la vida política de los ciudadanos, de manera directa en las elecciones y de manera indirecta mediante las deliberaciones y negociaciones entre sus representantes.
Para
Dahrendor, sólo si la democracia se sostiene en un orden liberal, puede cumplir estas funciones.
La democracia liberal es una forma particular de democracia. Así aunque estrictamente el término “democracia” sólo se refiere a un sistema de gobierno en que el pueblo ostenta la soberanía, el concepto de “democracia liberal” supone un sistema con las siguientes características:
a) Sufragio universal, Materializado en el derecho a elegir y ser elegido en votaciones secretas y elecciones libres para una amplia mayoría de la población, que respaldan el mandato de un poder orientado a satisfacer las necesidades que prioriza la mayoría.
b) División de poderes del estado, donde por lo menos, los cuerpos ejecutivo y legislativo son elegidos mediante elecciones abiertas y libres para una amplia mayoría de la población, que respaldan el mandato de un poder orientado a satisfacer las necesidades que prioriza la mayoría.
c) Protección de los derechos de propiedad de manera generalizada.
d) Existencia de diversidad de partidos políticos.
e) Libertad de expresión y libertad de prensa, incluyendo el acceso a fuentes de información alternativa a las propias del gobierno
f) Libertad de asociación
g) Libertad de modus vivendi en el marco de la ley.
h) Ciudadanos educados e informados acerca de sus derechos y deberes, los cuales son sostenidos en su ejecución por un sistema judicial y coercitivo eficaz.
i) Un marco institucional de protección a las minorías que reconozca la aplicación indivisible e inalienable de los derechos humanos.
j) Las autoridades elegidas tiene poder y autoridad real para gobernar y no están sujetas ningún control tutelar de las fuerzas armadas o a los líderes religiosos.
Lo que define a la democracia liberal es democracia basada en la regla de la mayoría con respecto a los derechos para las minorías. Toda democracia liberal debe estar sometida a la ley. Es decir, ser una democracia limitada. Limitada por la ley, que limita además, el poder del ejercicio del gobierno. Mientras un gobierno avanza más en los límites de su acción, se vuelven menos importantes y necesarias las instancias democráticas, porque aunque la democracia pueda ser el mejor método para ponerse de acuerdo sobre las cuestiones generales que se inserten en el plano colectivo, los planes detallados de acción necesarios para una implementar una acción de gobierno siempre son tarea de expertos que no pueden resolverse apelando a la democracia. Si bien las instancias democráticas pueden decidir acciones de planeamiento fino y detallado de cursos de acción, tan pronto como se toman dichas decisiones, deben transferir la ejecución de las acciones a los expertos del aparato público. Esto es por la naturaleza de dichas acciones, que requieren una concepción coherente que no admite mucha deliberación.

Tipos de Democracia liberal.
1 Democracia liberal Capitalista: Esta pueden ser progresistas o conservadoras:
a) Progresistas: El progresismo al contraria que los conservadores, su principal interés es estimular la libertad individual y afrontar los retos del futuro mirando el pasada (la tradición o la historia) más como un estorbo que como algo útil. En materia económica defienden una intervención moderada del estado, para lograr una mayor igualdad social. Sus detractores les acusan de ser populistas (manipulan y engañan a las masas) y de no ser realistas en muchas de su propuestas. 
b) Conservadoras: El conservadurismo, tiene como su nombre indica, el interés de conservar. L a autoridad y el orden moral de una sociedad son dos de sus principales puntos de apoyo. Esta ideología suele ser realista y pragmática y reúnen propuestas precipitadas y radicales (moderados es otro de sus nombres clásicos). En el ámbito económico, defiende el liberalismo económico (una escasa intervención del estado en el mercado), para asegurar el crecimiento futuro. Sus detractores les sele atacar de inmovilismo, autoritarismo y de poca conciencia social (indiferentes ante las injusticias sociales).



FORMAS DE ESTADO Y DE GOBIERNO
La división de las formas estatales no es un problema distinto del de la división de las formas de gobierno, pues la especificación de diversas formas de Estado equivale a una división de los Estados (entendido este término en sentido jurídico positivo) con un criterio substancial, esto es, jurídico normativo.
1 Estados simples y compuestos. Esta clasificación de las formas de Estado es la que los divide en Estados simples y Estados compuestos, entendiéndose por los primeros aquéllos “en que existe una sola soberanía sobre un solo pueblo y en un solo territorio”, y por los segundos, los que están formados “de otros Estados, esto es, que comprende entre sus elementos constitutivos a Estados menores, siendo un estado de Estados.
La articulación del poder político en todo nuestro entorno gira a lo que se conoce como “estado nación”; es decir un poder político que tiene el control efectivo de un territorio amplio sobre el que se asienta una comunidad humana que tiene una larga trayectoria histórica y cultural vinculada con ese territorio. Sin embargo, este poder tiene distintas esferas de realización: municipios, provincias, autonomías, el estado central e incluso para poderes supranacionales. 
2 Uniones de Estados: Los tipos reales más importantes de uniones de Estados son: 
a) El Estado federal, el orden jurídico está constituido por un orden central, en virtud del cual se constituye una comunidad jurídica parcial que abarca todas las personas residentes en el territorio del Estado.
b) La confederación constituida por una agrupación regional de Estados (actual Liga Árabe).
c) El protectorado, por el que un Estado se obliga a dar ejercicio de determinadas funciones, principalmente las relativas a la política exterior.
d) El vasallaje o Estado de Estados, que es la unión entre un Estado superior y otro u otros sometidos, fundándose en una relación de sumisión entre dos Estados, la que generalmente consiste en la absorción de la representación internacional del Estado vasallo y su obligación de pagar tributos en dinero, en especie o en tropas.
e) La sociedades internacionales, constituidas por una agrupación no regional sino universal de Estados soberanos (entendido este término en sentido jurídico material), que teóricamente pueden abarcar la totalidad de los Estados, como la Sociedad de las Naciones y la Organización de las Naciones Unidas.
3 Democracia y Autocracia. El único criterio sistemático con que cuenta la teoría del Estado para estudiar las formas estaduales, es el que parte de los conceptos de autocracia y democracia, entendidos no como realidades, sino como tipos ideales, no como gobiernos de un déspota o del pueblo, sino como meras técnicas de producción jurídica, de producción del derecho. L a idea helleriana de que “la manera como se distribuya el poder en el Estado determina la forma del mismo”, no es pues aceptable, aun se pretenda desembocar con ella en los conceptos de la democracia, entendida como “una estructura de poder construida de abajo hacia arriba”, y de la autocracia, considerada de manera inversa a los principios de lo que él llama “soberanía del pueblo” para la democracia y “soberanía del dominador” para la autocracia, como se la de soberanía fuese una calidad que pudiese pertenecer a los hombres como entes psicofísicos, como realidades causales, del mismo que les pertenece el vigor muscular o la capacidad intelectual.
La forma de gobierno se define por la democracia representativa como modalidad genérica de actuación del sistema. Acentúa los modos de representación popular, 
AMBITO EXTERIOR DEL ESTADO Y DERECHO INSTERNACIONAL
El principio de la unidad interna del Estado: un pueblo, un territorio, un poder, un derecho, se irradia, en apretado haz, en el ámbito exterior. El Estado como sujeto de la relación internacional presenta peculiares y complejos problemas propios.
El derecho internacional está formado por las normas jurídicas internacionales que regulan las leyes de los Estados. Los acuerdos y tratados internacionales, las notas diplomáticas, las enmiendas y los protocolos forman parte de esta rama del derecho. El derecho internacional privado, por su parte, tiene como principal objetivo la resolución de conflictos de jurisdicción internacional. Se encarga de definir cuál es la ley aplicable y de determinar la condición jurídica de los extranjeros.
Otra rama del derecho internacional es el derecho internacional humanitario. En este caso, se trata de las normas que, en tiempos de guerra, protegen a los civiles que no forman parte del conflicto. El derecho internacional humanitario intenta limitar el sufrimiento humano inherente a los enfrentamientos armados.
Las normas pertenecientes al derecho internacional pueden ser bilaterales, entre dos partes; multilaterales, más de dos partes. Los Estados suelen comprometerse a aplicar dichas normas en sus propios territorios y con un status superior a las normas nacionales.
El derecho internacional puede dividirse en público y privado. El derecho internacional público supone al conjunto de principios que regulan las relaciones jurídicas de los Estados entre sí. Los individuos, por lo tanto, no son sujetos inmediatos de sus normas.
En el correctamente denominado Derecho Internacional y que incorrectamente funciona en la práctica como derecho interestatal, la norma elaborada sirve de precedente al principio jurídico. Es un proceso inverso al del Derecho interno. En éste, el principio jurídico procede como guía a la formación e integración de la norma. Se resuelve ésta en la captación del principio general particularizando en la equidad. De aceptarse este criterio, estaremos en presencia de una buena predisposición hacia una mejor comprensión objetiva del Derecho Internacional. Los organismos formales modernos de la Comunidad Internacional deben configurar, y en realidad configuran, el Derecho Internacional. Una comunidad de naciones que auténticamente cumpla con su misión coordinadora, ha de ser quien regula las relaciones entre las naciones.
El acuerdo común procedente de la pluralidad de autoridades firmantes, origina una voluntad uniforme, manifestada en el contenido del pacto firmado, H. Heller menciona que “la concepción del derecho internacional que no tome como punto de partida al existencia de una pluralidad de unidades de voluntad soberanas, está de antemano y necesariamente, destinada al fracaso… un derecho internacional sin estados soberano es impensable. Una unidad decisoria planetaria, universal y efectiva, transformaría al derecho internacional, en derecho interestatal, y sería soberana, en el más eminente sentido de la palabra… la soberanía del estado no es un impedimento para la existencia del derecho internacional, sino por el contrario, su presupuesto ineludible.
Sujetos del Derecho Internacional deberán serlo las naciones y no los Estados. Que lo sean éstos, presupone toda una estructuración de apoyo a bandos en conflictos y, subsiguientemente, la creación de organismos con pretendidas miras antibélicas pero de participaciones y realizaciones bélicas, no para resolver el conflicto, cual sucedería de existir un superorganismo sobre las naciones con ejército propio, sino para apoyar y colaborar en uno de los dos bandos beligerantes. Así sucede, en lo que va de siglo, con la Sociedad de naciones, primero, y con la O.N.U. después. Posiblemente la tarea más auténtica de este último organismo sea la de orientación y ayuda a la interminable gente expatriada, a los apátridas, y a las poblaciones, víctimas en masa de obligados éxodos.
PERSPECTIVAS DE LA DEMOCRACIA Y DEPENDENCIA
La democracia e el gobierno del pueblo, y pueden ser:
1. Directa: los ciudadanos estaban continuamente implicados en política, y cada acto político debía secundarse con una votación. En estas democracias, los ciudadanos libres son una minoría dentro de la población.
2. Representativa: La de los países occidentales. Los votantes acuden cada cierto tiempo a votar a un partido político, sobre el que ceden el peso de las decisiones políticas. Su origen nació en la Revolución Francesa y el liberalismo, al principio guiado por sufragio censitario y después universal.
3. Popular: Nombre designado a las democracias de partido único, fundamentalmente comunistas: como es el caso de Venezuela, Corea del Norte o China. En principio dicen representar a la clase obrera o trabajadora, pero son en realidad dictaduras encubiertas. Anteriormente encontrábamos a cuba dentro de esta, pero en la actualidad existen dos partidos políticos.
4. Radical: La defendida por la sociedad civil, en la que se pide una mayor intervención de los ciudadanos en la vida pública y no reducida al mero voto. Aquí hay multitud de manifestaciones, referéndums, etc. Aunque tiene sus orígenes en Rousseau, se desarrolla fundamentalmente en nuestros días.
Sus ideologías son el anarquismo o liberalismo, comunismo, socialdemocracia, liberalismo, nacionalismo, fundamentalismo religioso y fascismo.



DESARROLLO Y SUBDESARROLLO DEL ESTADO
El estado es una evolución beneficiosa de la civilización, representa la ganancia neta de la sociedad tras los estragos y sufrimientos de la guerra, incluso la habilidad del estadista no es sino la acumulación de técnicas para ajustar la enconada contienda de fuerza entre las tribus y naciones en conflicto.
El desarrollo se clasifica como un proceso que es una sucesión de cambios que alteran el ritmo y la estructura de un sistema dado agilizando sus potenciales. Los países desarrollados tienen un alto desarrollo económico que es el crecimiento sostenido del ingreso o producto per cápita que va acompañado de trasformaciones en el funcionamiento del sistema económico que al mismo tiempo se ven cambios sociales, políticos y culturales que modifican ampliamente la estructura social de dicho país.
El estado moderno es la institución que sobrevivió a la prolongada lucha por el poder del grupo. El poder superior, a la larga, prevaleció y produjo una obra de hecho juntamente con el mito moral de la obligación del ciudadano de vivir y morir por el estado. Mas el estado no es de génesis divina, ni siquiera fue producido por la acción humana volitivamente inteligente, es una institución puramente evolucionaria y tuvo un origen totalmente automático.
El estado tiene ideales, y un estado ideal funciona bajo el impulso de tres fuerzas coordinadas y poderosas:
1. La lealtad del amor que se deriva de la realización de la hermandad humana.
2. El patriotismo inteligente que se basa en ideales sabios.
3. La compenetración cósmica que se interpreta en función de los hechos, necesidades y metas del planeta.
El programa progresivo de una civilización en expansión abarca:
1. La preservación de las libertades individuales.
2. La protección del hogar.
3. La promoción de la seguridad económica
4. La prevención de las enfermedades.
5. La educación obligatoria.
6. El empleo obligatorio.
7. El aprovechamiento del tiempo libre.
8. La atención a los infortunados.
9. El mejoramiento de la raza.
10. La promoción de las ciencias y las artes.
11. La promoción de la filosofía (la sabiduría).
12. El aumento de la compenetración cósmica (la espiritualidad).
El subdesarrollo es una situación o sea un estado o condición específica, singularizado por una gran cantidad de elementos tanto económicos como sociales que al combinarse forman una estructura característica. Para lograr que un país sea desarrollado hay que pasar por muchas cosas y el tiempo no es una de esas como todos piensan.
Los países desarrollados también fueron subdesarrollados porque un país no es creado desarrollado sino que tiene que pasas por los mismos índices de los países subdesarrollados que son:
1. Cumplen
2. Trabajan mal o sea son ineficaces
3. Tienen un mal manejo de los recursos
4. Hay pocos impuestos de los cuales el estado luego hace cosas para mejorar.
5. Hay mucho desorden.
6. Mal distribución de los recursos
7. Mala calidad de los productos.


TENDENCIAS DEL ESTADO CONTEMPORÁNEO
LOS SOCIALISTAS UTÓPICOS
En el siglo XIX los términos socialismo y utopía forman u conjunto desigual de concepciones políticas desde el momento en que se preocupan de la cuestión social sin plantearla dentro de las metas del liberalismo o del marxismo. Será a la utopía socialista a la que se imputará el advenimiento del socialismo real.
   
  La utopía socialista es acusada de engendrar, en nombre de un hombre nuevo, de una sociedad nueva, un estado totalitario. Según Marx, la utopía es histórica, puesto que ignora la lucha de clases. Sólo hacen existir al proletariado como una clase más sufrida, pero desean mejorar la condición de todos, incluidos los privilegiados, y creyendo en la fuerza del ejemplo y penetrados de pacifismo, son incapaces de concebir las leyes de la renovación. En su conjunto, las doctrinas socialistas del siglo XIX tienen en común la crítica del liberalismo en tanto que es incapaz de resolver la “cuestión social” y que proponen soluciones prácticas basadas en la doble convicción de la inmoralidad y la ineficacia de la economía política clásica. Las doctrinas socialistas son tantas que reunirlas bajo el único calificativo de utopías sería una impostura.

ANARQUISMO 

El movimiento anarquista del siglo XIX se inscribe en una tradición muy
antigua marcada a la vez por la reivindicación de independencia del individuo que rechaza el orden sociopolítico impuesto y por la afirmación de que los grupos humanos son capaces de organizarse de forma autónoma según sus deseos y voluntades, al margen de la autoridad política, posiciones adoptadas muchas veces, tanto por las primeras comunidades cristianas como por los burgueses de la Edad Media o los “diggers” de la Revolución Inglesa, por ejemplo.
 Para la anarquía, plantear la cuestión social no es sólo recusar el estado y su problemática política sin perspectiva; es considerar que los individuos, los grupos poseen por sí mismos la capacidad de engendrar otra forma de organización de la sociedad que la del estado. Debido a esto, la constante que anima el movimiento anarquista es la lucha antiautoritaria, sea cual sea la forma bajo la que se presente esa autoridad.
 
EL IMPERIALISMO
El término imperialismo hace referencia a la actitud, doctrina o acción que conduce al dominio de un estado sobre otro u otros mediante el empleo dela fuerza militar, económico o político.
El imperialismo es atávico por naturaleza. Está incluido en ese gran grupo de características sobrevivientes de las etapas anteriores que desempeñan un papel tan importante en cada situación social concreta. En otras palabras, es un elemento que proviene de las condiciones de vida, no del presente, sino del pasado de relaciones e producción del pasado y no del presente. Es un atavismo en la estructura social, en los hábitos psicológicos individuales, de reacción emocional. Como las necesidades vitales que lo crearon han terminado para siempre, éste debe también desaparecer gradualmente, aun cuando toda acción bélica, sin importar lo no imperialista que sea, tiende a revivirlo. Tiende a desaparecer como un elemento de reacción emocional habitual, un proceso en el que las antiguas necesidades funcionales resultan absorbidas por nuevas tareas, en el que hasta las energías militares son modificas funcionalmente. Si nuestra teoría es correcta, los casos de imperialismo deberían declinar en intensidad mientras más tarde se presenten en la historia de un pueblo y de una cultura. Nuestros ejemplos más recientes de un imperialismo evidente y preciso son las monarquías absolutas del siglo XVIII, las que sin duda son más civilizadas que sus predecesores.